miércoles, 15 de noviembre de 2017

Maratón de Atenas 2017

Yásas Marathónas

Creo que es la manera más correcta de saludarte en este nuevo encuentro que nos ha llevado hasta tus orígenes, Atenas, y llevamos 11, como premio a lo que sucedió hace exactamente 8 meses en Barcelona (crónica) ahora te toca correr en tu casa, conscientes de que intentaras convertirlo por tu parte en una autentica tragedia griega aunque cuento con la mejor motivación que puede existir para que tus planes no se lleven a cabo. 

Será un encuentro atípico con punto de incio en Marathon hasta la ciudad de Atenas, exactamente en el estadio Panathinaikó uno de los estadios mas antiguos del mundo que acogieron los primeros juegos olímpicos de la era moderna (1896) solo faltaba que llegaran las 09:00 de la mañana para recorrer de nuevo tus 42,195 metros, un menú en esta ocasión especial, el más auténtico, el original, incluyendo photocall con la llama olímpica y sin ningún tipo de ayuda de liebres durante el recorrido. 


La espera fue larga y fría hasta llegar a ti, ofreciéndonos un entrante de 5 kilómetros sin complicaciones queriéndote ganar nuestra confianza seguidos de otros 5 kilómetros, en total 42'09" en tus primeros 10.000 metros bastante llanos, un plato relativamente fácil de digerir, aunque no te voy a negar que me vine arriba con todo lo que estaba ocurriendo, pero a partir ahí nos hiciste ver la realidad con 8 kilómetros de auténtico tobogán como si se tratase de una sopa donde supimos tomarla para no quemarnos incluso con viento en contra desde que nos recibiste. 

Lo fuerte llegaría en el kilómetro 18 sin apenas respiro con 14 kilómetros cuesta arriba, un plato difícil de digerir que kilómetro a kilómetro superábamos, así en la mitad de la cita con un tiempo de 1h31'30" seguíamos con la idea que en el kilómetro 31 acababa gran parte del recorrido y a él llegamos, un auténtico repecho, un último trozo que querías que nos sentara mal, pero desde un principio sabíamos que hay estaba aunque sin saber su intensidad. 

Nuestro objetivo de carrera se había cumplido, llegar al kilómetro 31 sin que nos hubieses empachado para encarar los 11 kilómetros restantes de la mejor forma física posible, ese postre engañoso que tenias preparado para darnos la entrada Atenas camino del estadio Panathinaikó, kilómetros que no fueron nada fáciles de recorrer y gran parte de ellos en solitario desde hacía minutos, pero el pensar en quien y lo que nos esperaba en él nos hacía más fuertes. 

El momento esperado desde hacía 8 meses en nuestra cabeza y desde tu inicio llegaba, lo teníamos enfrente, recorrer tus últimos 170 metros sobre ese tartán de color negro, era la auténtica guinda del menú que tenias preparado, difícil de explicar en palabras, acabando de la mejor manera posible con el sabor más dulce que podemos tener en esta vida, cruzando la línea de meta en 3h10'19" y una posición 276/14.752 que ni mucho menos esperábamos.


Como dijo Filipides Nenikékamen!!! 

De lo que pretendías desde un inicio se convirtiera en una auténtica tragedia griega acabo convirtiéndose en una de nuestras mejores maratones gestionadas de inicio a fin, sin duda la más dura, de las que recordaremos toda la vida y permíteme que te haga un guiño, se que nos volveremos a encontrar muchas más veces pero la próxima internacional sera aun mas especial...


Kalí andámosi!!!

lunes, 6 de noviembre de 2017

Mitja del Prat 2017

Una semana... De esas que se hacen largas, que se hace eterna hasta que llegue...Y si, después de meses, de tantos kilómetros en solitario físicamente se resumirán en 42,195 metros para llegar como se merece a una nueva maratón de Apellido Atenas y para amenizar la espera el ultimo test de calidad en la Mitja del Prat.

Cuando hablamos de una Maratón y a falta de unos días siempre aparecen todos los males habidos y por haber, nosotros no seriamos menos, con molestias en el costado derecho con sabor a contractura, nos presentábamos con el objetivo de correr entre 5" y 10" más rápidos que el ritmo previsto aunque poco se parece el Prat con Atenas, así que la mejor opción la liebre de 1h25'.

A las 09:30 daba inicio la prueba, una amplia grupeta que incluso complicaba realizar zancadas a ritmo y en boca de todos el viento, tras un primer 5000 mas bien de 1h23' decidimos alzar la voz respetando la labor de la liebre para marcarle que íbamos muy rápidos y regular, así en los siguientes 5000 metros los tiempos ya eran más próximos a esa 1h25' con una media de 3'58" en los primeros 10 kilómetros mientras que el viento ya no sabíamos ni por donde nos venia aunque lo más importante las sensaciones de no sentir molestias en el costado derecho a partir del kilómetro 7. 



Llegábamos a la zona de la playa, la mas comprometida, lo que al principio de carrera era una amplia grupeta en ese punto contaba con 5 corredores, unos 5000 metros de picar piedra que junto con los primeros 5000 más rápidos de lo debido pasarían factura quedándonos descolgados a partir del kilómetro 16, momento de tirar de coco ese que esperemos no nos haga falta de aquí una semana y como no luchar contra el viento.



No fué nada fácil superar los últimos 5097 metros en solitario pero la experiencia de anteriores fracasos nos han hecho construir un cabeza muy bien amueblada para afrontar estas situaciones, así que con 1h27'31" a media de 4'09" y una posición 71/715 nos vamos hacia Atenas con el objetivo mas que cumplido, con los deberes hechos durante estos dos últimos meses que bien se merecen como premio la maratón más autentica, solo falta menos de una semana para que llegue ella, el día y cruzar de nuevo como se merece nuestra onceava maratón...

jueves, 2 de noviembre de 2017

Cursa de l' amistat 2017

Entramos en el mes de noviembre sinónimo de Maratón de Atenas desde aquel 12 de Marzo de 2017 en Barcelona donde disputamos nuestra décima maratón bajando la barrera de las 3 horas, exactamente 2h59'15" y que nos llevará el próximo día 12 a la ciudad donde todo empezó simulando la figura del soldado Filípides aunque sin acabar como él. 



Hasta que llegue la fecha toca continuar trabajando piernas, el perfil de la prueba así lo requiere para no acabar convirtiéndose en una autentica tragedia griega y que mejor que la cursa de l'amistat para ponernos a prueba a falta de 12 días de la gran cita. 16 kilómetros por asfalto acompañados de un desnivel de 500 metros positivos, la mitad de lo que nos encontraremos en Atenas (250 metros en el kilómetro 31) con punto de partida desde el Castillo de Montjuïc hasta los pies del tibidabo. 

Con el dorsal 340 en el pecho después de meses sin ponernos ninguno y puntuales a las 08:00 daba comienzo la prueba con un descenso por Montjuïc que nos llevaba al inicio de la calle Entença donde realmente empezaba nuestro testSin respiro y tras 5 kilómetros en las piernas la carrera entraba en ese punto de picar hacia arriba o como nos gusta llamar iba colocando a cada uno en su lugar, momento de controlar el ritmo e ir a lo que se conoce como sensaciones, esas que hasta el momento acompañaban superado el tramo de la Eixample y les Corts.

En solitario desde el distrito de Sarria y con la carrera estirada llegábamos a la carretera de Vallvidrera, la cosa se ponía seria con un autentico kilómetro vertical poniendo a prueba el trabajo realizado estas últimas semanas tanto físico como mental, a nuestro favor jugaba el hecho de haber realizado este tramo en bicicleta consiente que lo peor estaba por llegar superada la Plaça de Vallvidrera, una rampa corta pero intensa que superamos sin bajar el ritmo que llevábamos. 

El Tibidabo estaba a tocar pero aun quedaba rematar la carrera, nos marcamos el objetivo de alcanzar al corredor que nos precedía unos metros durante los últimos dos kilómetros, cada uno busca su motivación, la nuestra en ese preciso instante fue esa, metro a metro lo teníamos más cerca y al realizar el giro en el hotel la Florida obtuvimos ese ultimo empujón desde 7898 kilómetros para alcanzarlo.



Ahora si, entrabamos en el cami del cel, los últimos 600 metros para disfrutar del trabajo bien hecho, que daba como resultado 1h15'26" y una posición 35 de 771 con la satisfacción y sensación de saber que no vamos a correr nuestra onceaba y primera máraton internacional el próximo 12 de Noviembre sino que vamos a correr LA MARATÓN EN MAYUSCULAS, Atenas, lo vamos a dar todo y vamos con la mejor, tras haber superado un autentico test para las piernas y cabeza con un perfil exigente que nos da confianza plena para cerrar el año como nos merecemos. 

jueves, 28 de septiembre de 2017

Triatlón Olímpico Empuriabrava

Hay pruebas que tienen un plus de motivación, pruebas en las que intentas dar lo mejor, incluso más de lo habitual, te preparas para ello durante semanas pero a veces el destino es caprichoso y también entra a formar parte del entrenamiento e incluso te puede dejar fuera de ella, una prueba que tanto esperas y que pasas a visualizar desde otro punto de vista generándonos un vacío en forma de dorsal 514, no se puede luchar contra el destino lo que sucede sucede y este quiso que por delante nos esperara un "doble" triatlón olímpico, uno con el corazón y otro con las piernas en Empuriabrava.

Última prueba de la temporada en un entorno privilegiado con la mejor compañía posible así que no teníamos excusa para fallar, prueba que daba inicio a las 11 de la mañana en unos primeros metros de sector de aguas abiertas intentando buscar nuestro espacio por tal de no recibir golpes aunque es inevitable y mira que el mar es grande pero a la vez tan pequeño, todos en busca de una boya en este caso de color rojo, es en ella donde empiezan los auténticos bailes de manos y pies por todos lados, de los que no nos salvamos, superada dicha boya nos esperaban unas cuantas más por delante antes de realizar el giro de 180º grados.

Una larga recta para empezar a nadar a ritmo y de repente... Medusas, tan grandes como balones de nivea y del mismo color, azul, ni una ni dos ni tres, tirando para arriba, teniendo que realizar un autentico eslalom para salir indemne de rozaduras y como si fuera un auténtico buscaminas llegábamos a la boya de giro de 180º grados presenciando golpes, medusas y choques entre los que iban y volvían, no podían suceder más cosas a la vez en tan poco espacio, por suerte la vuelta resulto mucho mas cómoda aunque las medusas seguían marcando su territorio.


1.500 metros sin aparentemente ninguna rozadura camino de la T1, transición larga antes de iniciar los 38 kilómetros no drafting del sector de ciclismo, pasados unos minutos nos percatamos que no nos habíamos salvado de las medusas teniendo irritación en los labios esperando que no fuera a más. En solitario fisicamente, con un recorrido donde parte del asfalto no se encontraba en muy buen estado, buscábamos un buen ritmo que nos permitiera recuperar el máximo de tiempo penalizado en el agua, no podíamos competir con las cabras por suerte el viento respeto y el paisaje nos acompaño haciendo más amena esta travesía.


Llegados a la T2 y tras una rápida transición iniciamos el sector de carrera a pie, con las ideas claras, recuperar más tiempo en los 10 kilómetros con el río Muga como espectador y recibiendo los mejores ánimos que ni el mejor gel te puede aportar. Unos primeros 5.000 metros que se hicieron largos hasta llegar al giro de retorno, desde este punto apenas pudimos adelantar a corredores debido a la distancia que nos separaba de ellos mientras nuestra cabeza ya pensaba en cruzar línea de meta para dedicar esta prueba al dorsal 514 que tenía que encontrase en la misma situación que la nuestra pero que por circunstancias no le permitieron competir así que esta posición 38 va por ti Míriam. 


Así finalizábamos la temporada 2017 de triatlón, nuestra primera como Rayo que empezó un 8 de Abril en Deltebre y que acaba un 24 de Septiembre en Empuriabrava y volverá a empezar en 2018 en Deltebre sin saber donde acabará pero si lo que nos deparará un 8 de Julio de 2018 en Vitòria Gasteiz, nuestro debut en larga distancia, no pensamos ir de paseo, porque los sueños se hacen realidad sólo si crees en ti y los entrenas... 

Volvemos en Abril... Nos vemos en la Maratón de Atenas, el Sub3h de Barcelona bien lo merece...

miércoles, 6 de septiembre de 2017

XXXII Triatlón de Catalunya - Banyoles

Cuando guardas un recuerdo bonito de una experiencia vivida y te lían a volver a ese lugar es imposible decir que no, ese lugar es Banyoles, en esta ocasión volvíamos para disputar la XXXII edición del triatlón de Catalunya, de lo que recorrimos hace unos meses en la modalidad half se reducía a distancia sprint, no por ello dejaba de ser exigente y bonito a la vez aunque no llegábamos en las mejores condiciones a causa de un señor resfriado que nos impedía respirar bien pero que no iba a servir de excusa.


A las 16:00 daba inicio la prueba con 750 metros de natación dentro del lago, un circuito en forma de cuadrado que no llevaba más complicaciones que la de llegar a las boyas de una manera limpia evitando los típicos golpes, así que como suele ser habitual no esta de más nadar unos metros de más y evitar problemas.

Tras una natación cómoda y sin golpes llegarían los problemas al final de sector recibiendo un empujón donde nuestro pie encajo literalmente entre las dos barandillas sumergidas en el agua y como consecuencia nos llevamos un corte en la planta del pie izquierdo y 822 m en 16'42".

Llegábamos a la T1 tras no observar sangre, aunque si un corte considerable y bastante doloroso, decidimos continuar con los 20 kilómetros del sector de ciclismo, un sector con dos repechos rompe piernas, sin apenas coger y mantener grupeta en ambas vueltas cuando nuestra preocupación era como respondería nuestro pie tras los 40'20" encima de la bicicleta. 

Un dolor que iba en aumento al realizar la T2 y más con cada zancada que realizábamos pero que no nos iba a impedir finalizar los 5 kilómetros de la carrera a pie, intentábamos no pensar en ello, más bien pensando en otras piernas que no eran las nuestras esperando esa preciosa sonrisa que nos diera una alegría de que todo iba bien dándonos ese último empujón después del peaje en forma de herida que recibimos y que tras 19'43" llegaría a su fin, invirtiendo en total 1h 16'45" ahora si camino de la ambulancia.

No era la manera más agradable de acabar un prueba el vernos tumbados dentro de una ambulancia y más cuando otra persona te lleva a esta situación, no cuesta nada pedir disculpas y perder para unos, invertir para nosotros 2 segundos pero en este mundo te encuentras de todo, gente que no merece la pena ni mencionar, así que nos quedamos con la experiencia de volver a Banyoles y compartir una nueva prueba que sirve como test de cara al 24 de Septiembre donde nos espera el Triatlón Olímpico de EmpuriaBrava con la mejor compañía posible camino del 8... Número que se convirtió en mágico y que se convertirá en inolvidable...

martes, 8 de agosto de 2017

Triatlón de Tarragona

Seguir el camino hacia un sueño solo se consigue entrenándolo, haciendo de cada paso una experiencia en donde todo suma para poder ejecutarlo, aunque mas bien esas experiencias en ocasiones se convierten en autenticas lecciones olímpicas en toda regla. Un día atípico, Sábado, aunque a una hora mágica como son las 15:00 junto con un inclemente sol, era la carta de presentación del triatlón olímpico de Tarragona que se disputaba íntegramente dentro del Puerto. 



El sector de aguas abiertas nos garantizaba unas aguas tranquilas a 2 vueltas de 750 metros cada una, lo que no seria tan tranquilo sería la auténtica jaula de grillos que se formaría en su interior, conocemos nuestras carencias en el sector así que decidimos salir lo más retrasados posible, error!!! No pudimos seguir pies, íbamos más rápidos, con lo que era complicado adelantar por la barrera humana formada, recibiendo bastantes golpes a la hora de rebasar o incluso interponiéndose en nuestra trayectoria, llegando a la conclusión en 30'55" que no volveríamos a salir de dónde salimos.

Superado el "trámite" del agua nos esperaban 35 kilómetros en bicicleta a 5 vueltas por el moll de Llevant, que serian con aire en contra a la ida y a favor a la vuelta donde el cuerpo pedía hidratación y como si hubiéramos puesto el bidón a hervir teníamos caldo Isotónico, una auténtica sopa, era lo que había, no bebimos mucha cantidad no por no tener sed, sino más bien por ser imbebible y que minutos después en la segunda vuelta nos afectaría con una auténtica patada en el estómago teniendo que abandonar la grupeta en la que nos encontrábamos. 

Nos vimos obligados a bajar el ritmo e incorporar el cuerpo en ocasiones por tal de que el dolor no fuera a más, volvimos a recuperar sensaciones en la cuarta y quinta vuelta enganchándonos a una nueva grupeta que no abandonaríamos hasta el final del sector con un tiempo de 59'06".

La carrera a pie, prometía ser de autentica escabechina, cuando bajamos de la bicicleta y empezamos a correr nos percatamos que el calor no era normal, era extremo, que realizar un 10.000 en esas condiciones y al ritmo que nos habíamos marcado de 4' era una auténtica locura, lo hicimos, pero a 4'42" de media incluso con flato durante toda la carrera a pie. 


Fuimos fuertes e inteligentes marcándonos series de 2.500 metros controlando el ritmo en todo momento sin forzar y mas con la patada en el estomago, hidratándonos y duchándonos 4 veces para acabar con un tiempo de 47'04" en total 2h20'39" (116/317) lejos de nuestros mejores registros aunque orgullosos de finalizar una prueba con condiciones de calor y humedad extremas. 

De Tarragona nos llevamos una lección mas a sumar hacia ese sueño con fecha de entrega que muy pocos saben, así hasta que llegue el día hay que seguir aprendido lecciones para ir con las máximas garantías y sin ningún tipo de miedo aunque con todo el respeto que merece una prueba de larga distancia que bien tenia que ser un día 8, un número muy especial que nunca olvidaremos y siempre recordaremos...

martes, 18 de julio de 2017

V Triatló d' Osona

A veces se dice que mas vale tarde que nunca aunque en esta ocasión el tarde tenia apariencia de convertirse al menos para esta edición en un nunca, tras ver que las inscripciones estaban agotadas semana y media antes de la prueba, pero ese nunca tomaba forma tras recibir un correo el jueves previo por parte de la organización, informándonos que tras una ultima baja estábamos dentro, tocaba realizar una inscripcion de autentico sprint.

Probablemente no seriamos tan rápidos como en la inscripción, pero bien merecía la pena disputar este triatlón de distancia sprint por ser diferente al resto, tanto por logística como por su circuito: Nadar 750 metros en el Pantà de Sau, recorrer los 26,4 kilómetros del sector de bicicleta desde el Pantà al centro de Vic y correr 5,7 kilómetros del sector de carrera a pie por el casco antiguo, finalizando la prueba en la plaça Major.

Trasladados al Pantà mediante autocares que facilitaba la organización, pudimos visualizar lo que nos esperaba en el sector de ciclismo, pero antes tocaba revisar y localizar nuestra bicicleta desplazada por la misma organización al box, a las 11:20 daba inicio la prueba, una salida desde el agua con el objetivo al frente el campanario de la antigua iglesia de Sant Romà de Sau que se convertía por 750 metros en una boya.


Realizamos una natación pésima, sobretodo a nivel de pies, parecía que se hubieran quedado fuera del agua expectantes a lo iba a suceder en los siguientes sectores, sin apenas golpes llegábamos al campanario el cual impresiona nadar tan cerca, una vez dejado a la derecha encarábamos la recta que nos llevaría a la primera transición con un tiempo de 15'44".

Ya encima de la bicicleta poníamos rumbo a Vic, si en el sector anterior eran nuestros pies que se habían declarado en vaga, en este sufrimos desde el primer instante una pájara en toda regla, en un ascenso constante sin encontrar ritmo, en solitario, deseando ver la luz al final del túnel tras coronar el alto de la mina (749 metros) en el kilómetro 10, poco habíamos picado hasta entonces así que tocaba sacar segundos en la bajada llegando a Vic en 1h 00' 12".


Tras completar la segunda transición iniciábamos las tres vueltas de la carrera a pie marcando el primer kilómetro a 3'56" cruzándonos con Mir dándole nuestros mejores ánimos y fuerza, esa que nos había faltado hasta el momento, rápidamente nos percatamos que no era el ritmo mas adecuado en un circuito rompe piernas donde en algunas calles era complicado adelantar junto con un calor a la orden del día. 


Llegábamos a la tercera vuelta y si en el triatlón de Santa Susanna nos echaron una mano en los últimos kilómetros tocaba ponernos en el papel, así que marcamos el ritmo a Rubén para finalizar la última vuelta que nos daba acceso a la Plaça Major cruzando la línea de meta con un tiempo de 1h 42'13".

Vic... Bien podría equivaler a la siglas "Vaya Imponente Circuito" que merecido la pena disputar aunque nos vamos con la sensación de no haber estado a la altura del mismo con lo que toca seguir entrenando esos detalles para volver la próxima edición y saldar la deuda, porque en ocasiones mas vale tarde que nunca... 

martes, 27 de junio de 2017

Triatló B de Banyoles

Probablemente el hecho de no haber estado jamás en Banyoles bien podría ser como una de las cosas que tienes que hacer en esta vida por la tranquilidad que transmite el entorno pero el destino quiso que fuera de una manera diferente, con la disputa del Triatló B de Banyoles.


Segundo triatlón en menos de un mes en media distancia, que bien iba a servir para afianzarnos de que estamos en el camino correcto de cara a la próxima temporada para afrontar algo que en su día veíamos inviable y que cada vez vemos mas cerca, la larga distancia y es que los sueños están para entrenarlos, aun queda camino, así que lo mejor es ir paso a paso y afrontar los 1.900 metros de natación en el interior del lago, los 73 kilómetros en bicicleta por la comarca del pla de l' Estany y los 20 kilómetros de carrera a pie por el Parc de la Draga.

La mañana se levantaba con redoble de tambores en forma de truenos y relámpagos junto con un cielo amenazador que por suerte no fue a más, tras dejar todo lo necesario en boxes a las 7:40 emprendimos el camino o mas bien el "tramite" de los 1.900 metros de natación que empezaron bien hasta llegar a la primera boya donde recibimos por todos lados, los nervios nos pudieron por unos instantes pero tras la tormenta de brazos llego la calma.


Echamos la vista al frente para visualizar la siguiente boya percatándonos que si seguíamos la cuerda de sujeción que se encontraba a escasos metros de la superficie nos llevaría a la siguiente, así que nos olvidamos completamente de las boyas y nos centramos en la cuerda, viviendo un sensación de estar realizando una especie de apnea en posición horizontal que nos llevo a completar la distancia en 38'18". 

Nuestro sector a mejorar había finalizado, era momento de remontar con los 73 kilómetros en bicicleta que teníamos por delante, en un sector sin drafting que podía llevar a la confusión teórica pero que a la practica resulto mas sencillo, lo que no resulto tanto fue superar antes del kilómetro 10 el Majokalun puerto corto pero intenso de apenas 1,3 kilómetros con rampas de hasta el 20% donde nuestras piernas despertaron de golpe para encarar los 63 kilómetros restantes.


En la segunda parte del circuito seguimos con la misma actitud de remontada intentando luchar con todas las cabras que teníamos por delante, un David contra Goliat que ganábamos en cada repecho y que intentábamos llevar de la mejor forma posible en cada descenso, a falta de 10 kilómetros para finalizar el sector coincidimos con Míriam, mantuviendo la distancia en todo momento por tal de no recibir un penalty box y con un tiempo de 2h26'27" junto con una media de 29,50 km/hora finalizamos el sector. 

Bien podríamos decir que nuestra prueba había llegado a su fin y como aquel guion no escrito iniciábamos los 20 kilómetros de carrera a pie juntos, sabíamos de primera mano lo que es recibir apoyo en carrera, así que era el día y la persona idónea para devolvérselo durante esas 3 vueltas, desde buen inicio nuestras piernas pedían guerra pero no era el día para el mito, seguramente el hecho de no callar nos hizo entrar un pequeño flato en los primeros kilómetros que pasaría rápidamente como también los kilómetros.



Tras marcar las 2 primeras vueltas al mismo ritmo, encarábamos la última con la idea que no volveríamos a pasar mas, lo teníamos y tras 1h52' entrabamos juntos a meta finalizando la prueba con un abrazo de complicidad, dando fe en primera persona del carrerón que se marcó en toda regla de principio a fin, muchas felicidades Mír!!!

Probablemente el hecho de no haber estado jamás en Banyoles tenia su motivo especialel destino quiso que fuera de la manera mas bonitaun triatlón para recordar y un camino para continuar...... 

martes, 13 de junio de 2017

Triatló Santa Susanna '17

"Un triatlón se convierte en especial cuando hay alguien especial que hace que así sea"

Con extra de motivación llegábamos a Santa Susanna para disputar el cuarto triatlón de la temporada, el segundo en la modalidad sprint, no era la primera vez que realizábamos esta prueba, de la que guardamos un cariño especial por los muchísimos veranos que hemos pasado pero no era momento para el recuerdo y mas cuando la prueba tomaba forma antes de hora en boxes, neopreno opcional en el sector de aguas abiertas, la gran mayoría optaría por su uso, aunque no siempre hay que hacer lo que hace todo el mundo, así que decidimos nadar sin.

Tras una salida bastante limpia por el exterior derecho, no encontraríamos excesivos problemas hasta encarar la recta final, teniendo que marcar nuestro sitio tras algunos golpes para completar "el trámite" de 750 metros en 14'33" a un ritmo de 1'49" los 100 metros. 



Llegábamos a la primera transición con la ventaja de olvidarnos de desprendernos del neopreno, ganando algunos segundos que habíamos perdido en el agua para encarar el sector de ciclismo, un trazado de 20 kilómetros a 3 vueltas revirado y muy peligro, tanto por los socavones en el asfalto, que hacían saltar bidones suponiendo un obstáculo mas a superar, como por la estrechez de la calzada.

Desde buen inicio intentamos crear una grupeta a viva voz indicando relevos para beneficiarnos y poder recuperar el máximo de tiempo, nadie estuvo por la labor así que tomamos la decisión de tirar al máximo y empezar una remontada considerable que nos llevo 35'48" en completar la distancia con una media de 33,52 kilómetros la hora.



La segunda transición fué clavada a la primera para iniciar 5 kilómetros de carrera a pie a 2 vueltas que iban a ser si o si de auténtica travesía por el desierto. Empezamos con la idea de mantener el 3'55" del primer kilómetro durante el sector pero el sol como ocurre siempre en estos casos nos colocó en su lugar, aún así mantuvimos el 4'05" hasta que apareció Cristian, compañero de equipo, que hizo mejorar nuestro parcial en el kilómetro 4 en unos segundos y que tiró de nosotros en el último kilómetro cuando peor lo estábamos pasando, muchísimas gracias, entrando ambos a meta en 1h 09'55"


Esta claro que la modalidad sprint no esta hecha para nosotros aunque siempre vayamos de menos a mas, somos conscientes que en 25 kilómetros es imposible recuperar todo el tiempo perdido en el agua y a los hechos nos remitimos: Salida del agua posición 160 posición final 75. 

Nuestro espíritu competitivo y la exigencia hacen que no tiremos la toalla por tal de mejorar en el agua y en la distancia, salir de esa zona de confort por tal de mejorar, todo suma, de todo se aprende y cada triatlón no deja de ser una nueva lección mas, como la que nos espera y nos toca preparar tanto física como mentalmente a consciencia para el próximo 25 de Junio una nueva lección de nombre: Triatlón B de Banyoles en la modalidad half, sin duda será la lección mas bonita hasta la fecha, el primero de muchos que nos esperan... encargándonos de que sea un triatlón especial desde mucho antes de su inicio.

martes, 30 de mayo de 2017

Challenge Salou '17

Todo ocurre por alguna razón perfecta, no estaba en nuestros planes acudir al Challenge Salou pero cuando nos brindaron la oportunidad de añadir un puntito mas a nuestro calendario una prueba de este nivel no se podia rechazar. 



Volvíamos a Salou tras aquel 31 de Mayo de 2015 en aquella ocasión disputando la modalidad Short mas maduros en todos lo aspectos para afrontar los 1.900 metros en aguas abiertas, 90 kilómetros de ciclismo y 21,097 metros de carrera a pie, por tal de mejorar nuestra mejor marca en media distancia, objetivo de esta temporada, para encarar y debutar en la siguiente en larga distancia. 



Teníamos delante a nuestro lado, mucho mas que nuestra mejor versión solo faltaba reflejarla aunque no siempre los guiones escritos resultan perfectos, como ocurriría con la modificación del segmento de ciclismo a falta de dos semanas, por la falta de autorización del ministerio de fomento condenándonos a iniciar la prueba a las 09:50 o mejor dicho, todas la horas de máximo sol por delante, circunstancia que no iba a servir de excusa para exprimirnos al máximo. 

Con un retraso de 8 minutos comenzábamos los 1.900 metros en aguas abiertas, nunca antes nos habíamos sentido tan cómodos nadando, es como si alguien nos hubiera tocado con su varita mágica. Supimos hacernos con nuestro sitio dentro del agua desde su inicio con una natación muy limpia y apurando al máximo en cada giro de boya que nos llevo a invertir un tiempo de 37'51".



Podíamos rumbo a la primera transición, tras coger la bolsa y cambiarnos, nos esperaban 90 kilómetros de bicicleta distribuidos en 4 vueltas con el objetivo de mantener una media de 30 km/h. Tras dos primeras vueltas con bastante tráfico que mas bien parecía un triatlón de distancia olímpica, sin tener la sensación de que existirá ningún tipo de control antidrafting (ir a rueda) iniciaríamos las dos restantes mayoritariamente en solitario, sobretodo la última, tirando mucho de cabeza, por suerte el viento se comporto y en su mayoría nos dio lateralmente, al final no fueron 90 kilómetros, que resultaron ser 82 kilómetros con un tiempo de 2h33'42" y una media de 32,79 km/h. mas del objetivo previsto inicialmente. 



Encarábamos la segunda transición tras dejar la bicicleta en boxes e iniciar los 21 kilómetros de carrera a pie distribuidos en 4 vueltas de 5 kilómetros cada una a lo largo del paseo marítimo, nuestro sector, en el que nos encontramos mas cómodos, pero el guion esta vez nos tenia reservado no un plan A de a cuchillo,  sino más bien un plan F a partir del kilómetro 7 en forma de flato, obligándonos a bajar el ritmo considerablemente, intentando controlar la situación a la que teníamos que añadir la fuerte calor y la alta humedad de correr a la una del mediodía. 

Supimos sobreponernos a las circunstancias gracias a nuestro pacman particular, adelantado a un total de 69 corredores (96 en total desde el inicio de la prueba) hasta que tuvimos en nuestro poder esas 4 pulseras en la muñeca derecha que nos daban acceso a linea meta, en ella se encontraba y estaba lo mejor, la que estuvo desde un buen principio y no hablo de la medalla hablo de alguien cuyo valor es incalculable en todos los aspectos y esas 4h41'02" (Clasificación oficial 277 de 847) invertidas, quedaban en un segundo plano, cuando la auténtica medalla solo podía ser su inmenso abrazo.



El combo flato mas la calor nos jugo una mala pasada en la carrera a pie pero siempre hay que quedarse con las cosas positivas y hacer que aquellas que no lo fueron no se lo crean. Toca seguir trabajando para mejorar, luchar por lo que uno desea, ser constantes día tras día, si uno se lo propone puede resultar incluso fácil dentro de la dificultad que supone, no basta con soñarlo se trata de que ese sueño ya sea de media o larga distancia entrenarlo. Lo sufriremos, lo disfrutaremos y lo conseguiremos...

miércoles, 24 de mayo de 2017

Medio Fondo la Mussara '17

Todo tiene un porque, nada de lo que sucede es gratuito, todo llega en su preciso instante, ni antes ni después y cuando un Domingo de hace una semana pintaba normal acabaría convirtiéndose en un domingo que recordar. A una semana previa al Half de Salou nos disponíamos a recorrer 97 kilómetros con 1.600 metros de desnivel positivo que se iban a convertir en los mejores teloneros con el sabor mas dulce posible.


Con una salida organizada por cajones de manera neutralizada con los compañeros de equipo del Rayo Team y tras 16 kilómetros de risas iniciábamos el primer ascenso al Coll de la Mussara que da nombre a la prueba, 10,5 kilómetros de cronoescalada  para coronar sus 963 metros, el perfil del ascenso colocaba a cada uno en su lugar, bien podríamos decir que se convertía en una selección natural de la propia montaña con su pendiente de 5,8% y tras superar los 600 metros de desnivel pudimos contemplar las espectaculares vistas como el mejor regalo a ese esfuerzo realizado, aunque nos seguirían acompañando.

Tras un descenso que nos permitió descargar piernas y tras unos pequeños toboganes era turno de afrontar el segundo puerto, coll de Picorandan de 5 kilómetros y una pendiente de 6,2% corto pero intenso, donde incluso nuestra bicicleta se convertía en un caballo desbocado por unos instantes donde esas vistas a 941 metros seguían siendo espectaculares en todos los sentidos.



Sin parar en ningún avituallamiento poníamos rumbo al tercer y ultimo puerto, Coll de les Pinedes de 949 metros con 3% de pendiente que tras superar sus 7 kilómetros de ascenso nos continuaba regalando unas vistas espectaculares.

Tres puertos y 65 kilómetros en nuestras piernas antes de iniciar el descenso que nos llevaría de nuevo a nuestro punto de partida, Reus, 32 kilómetros en los que nos quisimos probar buscando el ritmo para el half de Salou donde nos espera una autentica escabechina en el sector de ciclismo de 21,5 kilómetros con 7 rotondas durante 4 vueltas aun así tenemos la sensación de que nos encontramos delante de nuestra mejor versión deportiva hasta la fecha, esperemos que se vea reflejada, en ella estarádaremos lo mejor.... para que así sea.


domingo, 7 de mayo de 2017

Cursa Bombers '17

Hay situaciones en nuestra vida que exigen atrevimiento, tomar el mando de la situación sin temor a perder esa oportunidad, el "no se puede" sin antes intentarlo no debe existir y este atrevimiento nos llevaba al primer intento del SUB38'.

No siempre todo sale a la primera, sabemos con creces de lo que hablamos cuando en mas de una ocasión hemos "mordido el asfalto" aunque siempre hay una primera vez y con ella ese primer intento, la cursa de Bombers la elegida, pretendiendo convertirla en nuestro acceso directo a la San Silvestre Vallecana Internacional del próximo 31 de diciembre, 1.000 corredores serán los elegidos.

Por delante 10 kilómetros a 3'47" tener el día, la inspiración, volviendo a correr después de aquella maratón de Barcelona, nuestra ópera prima hasta la fecha, por tramos donde esa linea azul nos acompañó durante 42,195 metros haciéndolo todo mas sencillo.

Nuestro propósito en los primeros kilómetros era no descolgarnos de la liebre de 37' ¿temeridad? posiblemente, aunque teníamos claro que si llegábamos al kilómetro 3 a dicho ritmo tendríamos segundos de margen para iniciar el ritmo que nos habíamos marcado desde un principio.


Se nos fue totalmente de las manos, mejor dicho de las piernas, llegando al kilómetro 4 por delante de dicha liebre donde finalizo nuestro atrevimiento, no porque quisiéramos mas bien porque ese kilómetro de mas nos podía pasar factura mas adelante. 

Completábamos los primeros 5 kilómetros con un tiempo de 18'53" íbamos "bien" dentro de la exigencia que requiere un 10K el cual no permite margen de error pero en el kilómetro 7 recordamos el kilómetro 4 donde no vimos obligados a bajar el ritmo por tal de recuperar sensaciones para lo que restaba de carrera pero no volverían. 


Ese kilómetro 7 a 4' nos salió muy caro, nos costó el sub38' parando el crono en 38'13" que no deja de ser nueva marca personal por 1" así que hay que valorar lo conseguido, el simple hecho de atreverse por primera vez sin duda bien había merecido la pena. 

Seguiremos luchando por esa San Silvestre y por ese Sub38' no es un punto final sino mas bien un punto y aparte que nos pide triatlón mas que nunca, hemos acabado saturados de kilómetros en solitario y de ahora en delante nos espera lo mejor. 

martes, 25 de abril de 2017

Triatló Vila de Blanes

"Sant Jordi y un dragón en forma de triatlón" 

Bien podría ser el titulo o el inicio para empezar a escribir esta crónica alternativa a la leyenda de Sant Jordi, en esta ocasión la batalla nos desplazaba hacia la Vila de Blanes, donde un dragón en forma de triatlón llamado Sprint nos esperaba, sin ningún otro tipo de armadura que no fuera nuestro cuerpo junto con un neopreno, una bicicleta, unas zapatillas de correr y muchas ganas de dar guerra, nos enfrentaríamos a esa criatura de 750 metros / 20 kilómetros / 5 kilómetros.

Se preveía una batalla corta pero intensa que no permitiría ningún tipo error en ninguno de los tres sectores así que teníamos que sacar nuestras mejores armas deportivas conscientes de que esos primeros 750 metros en aguas abiertas iban a ser de autentica lucha en el agua y con el agua desde el primer instante.


Apenas transcurridos 200 metros y antes de llegar a la primera boya recibimos un golpe que nos dejo sin gafas con lo que tuvimos que poner calma a la situación para nuevamente colocarlas y coger el ritmo nadando mas por el exterior para evitar mas percances, tras 13'59" completamos el sector, nuestro punto débil a mejorar había finalizado, conscientes desde buen principio que así seria antes de emprender los 20 kilómetros correspondientes al sector de ciclismo que se preveían de pura sangrpor tal de recuperar el máximo de tiempo posible dentro de lo que permitía la distancia.

Desde buen principio las sensaciones encima de la bicicleta no eran nada buenas, las piernas no tiraban, no conectábamos con ningún grupo, incluso nos intentaron ayudar pero habíamos entrado en tal estado de pájara que la situación no la podía salvar ni el mejor de los Sant Jordis y así durante una, dos y tres vueltas donde cada cuesta era una sentencia mas a sumar a nuestras piernas y cabeza.


Quedaba salvar el sector de la forma mas decente posible, el que tenia que ser de pura sangre acabo convirtiéndose en puro desastre con 41'05" no íbamos a darnos por vencidos, lucharíamos hasta el último segundo como siempre lo hacemos y esos 5 kilómetros de carrera a pie que restaban pondrían fin a esta batalla. 

Esas piernas que no habían respondido anteriormente salían del estado de pájara, para volver nuevamente a Blanes, 5 kilómetros no daban para mucho pero era el ultimo intento de acabar de la manera mas correcta, tirando de orgullo y finalizando el sector con un tiempo de 19'52". 



La batalla nos dejó un sabor agridulce con un tiempo de 1h14'56" en la cual el dragón a vencer no dejaba de ser uno mismo, el único rival capaz de sorprendernos, de creernos que somos capaces de llegar a mas aunque en esta ocasión nos sorprendió de que no siempre las cosas salen como uno espera en una distancia que nos penaliza pero que no dejaremos de luchar por tal de mejorar.