martes, 27 de junio de 2017

Triatló B de Banyoles

Probablemente el hecho de no haber estado jamás en Banyoles bien podría ser como una de las cosas que tienes que hacer en esta vida por la tranquilidad que transmite el entorno pero el destino quiso que fuera de una manera diferente, con la disputa del Triatló B de Banyoles.


Segundo triatlón en menos de un mes en media distancia, que bien iba a servir para afianzarnos de que estamos en el camino correcto de cara a la próxima temporada para afrontar algo que en su día veíamos inviable y que cada vez vemos mas cerca, la larga distancia y es que los sueños están para entrenarlos, aun queda camino, así que lo mejor es ir paso a paso y afrontar los 1.900 metros de natación en el interior del lago, los 73 kilómetros en bicicleta por la comarca del pla de l' Estany y los 20 kilómetros de carrera a pie por el Parc de la Draga.

La mañana se levantaba con redoble de tambores en forma de truenos y relámpagos junto con un cielo amenazador que por suerte no fue a más, tras dejar todo lo necesario en boxes a las 7:40 emprendimos el camino o mas bien el "tramite" de los 1.900 metros de natación que empezaron bien hasta llegar a la primera boya donde recibimos por todos lados, los nervios nos pudieron por unos instantes pero tras la tormenta de brazos llego la calma.


Echamos la vista al frente para visualizar la siguiente boya percatándonos que si seguíamos la cuerda de sujeción que se encontraba a escasos metros de la superficie nos llevaría a la siguiente, así que nos olvidamos completamente de las boyas y nos centramos en la cuerda, viviendo un sensación de estar realizando una especie de apnea en posición horizontal que nos llevo a completar la distancia en 38'18". 

Nuestro sector a mejorar había finalizado, era momento de remontar con los 73 kilómetros en bicicleta que teníamos por delante, en un sector sin drafting que podía llevar a la confusión teórica pero que a la practica resulto mas sencillo, lo que no resulto tanto fue superar antes del kilómetro 10 el Majokalun puerto corto pero intenso de apenas 1,3 kilómetros con rampas de hasta el 20% donde nuestras piernas despertaron de golpe para encarar los 63 kilómetros restantes.


En la segunda parte del circuito seguimos con la misma actitud de remontada intentando luchar con todas las cabras que teníamos por delante, un David contra Goliat que ganábamos en cada repecho y que intentábamos llevar de la mejor forma posible en cada descenso, a falta de 10 kilómetros para finalizar el sector coincidimos con Míriam, mantuviendo la distancia en todo momento por tal de no recibir un penalty box y con un tiempo de 2h26'27" junto con una media de 29,50 km/hora finalizamos el sector. 

Bien podríamos decir que nuestra prueba había llegado a su fin y como aquel guion no escrito iniciábamos los 20 kilómetros de carrera a pie juntos, sabíamos de primera mano lo que es recibir apoyo en carrera, así que era el día y la persona idónea para devolvérselo durante esas 3 vueltas, desde buen inicio nuestras piernas pedían guerra pero no era el día para el mito, seguramente el hecho de no callar nos hizo entrar un pequeño flato en los primeros kilómetros que pasaría rápidamente como también los kilómetros.



Tras marcar las 2 primeras vueltas al mismo ritmo, encarábamos la última con la idea que no volveríamos a pasar mas, lo teníamos y tras 1h52' entrabamos juntos a meta finalizando la prueba con un abrazo de complicidad, dando fe en primera persona del carrerón que se marcó en toda regla de principio a fin, muchas felicidades Mír!!!

Probablemente el hecho de no haber estado jamás en Banyoles tenia su motivo especialel destino quiso que fuera de la manera mas bonitaun triatlón para recordar y un camino para continuar...... 

martes, 13 de junio de 2017

Triatló Santa Susanna '17

"Un triatlón se convierte en especial cuando hay alguien especial que hace que así sea"

Con extra de motivación llegábamos a Santa Susanna para disputar el cuarto triatlón de la temporada, el segundo en la modalidad sprint, no era la primera vez que realizábamos esta prueba, de la que guardamos un cariño especial por los muchísimos veranos que hemos pasado pero no era momento para el recuerdo y mas cuando la prueba tomaba forma antes de hora en boxes, neopreno opcional en el sector de aguas abiertas, la gran mayoría optaría por su uso, aunque no siempre hay que hacer lo que hace todo el mundo, así que decidimos nadar sin.

Tras una salida bastante limpia por el exterior derecho, no encontraríamos excesivos problemas hasta encarar la recta final, teniendo que marcar nuestro sitio tras algunos golpes para completar "el trámite" de 750 metros en 14'33" a un ritmo de 1'49" los 100 metros. 



Llegábamos a la primera transición con la ventaja de olvidarnos de desprendernos del neopreno, ganando algunos segundos que habíamos perdido en el agua para encarar el sector de ciclismo, un trazado de 20 kilómetros a 3 vueltas revirado y muy peligro, tanto por los socavones en el asfalto, que hacían saltar bidones suponiendo un obstáculo mas a superar, como por la estrechez de la calzada.

Desde buen inicio intentamos crear una grupeta a viva voz indicando relevos para beneficiarnos y poder recuperar el máximo de tiempo, nadie estuvo por la labor así que tomamos la decisión de tirar al máximo y empezar una remontada considerable que nos llevo 35'48" en completar la distancia con una media de 33,52 kilómetros la hora.



La segunda transición fué clavada a la primera para iniciar 5 kilómetros de carrera a pie a 2 vueltas que iban a ser si o si de auténtica travesía por el desierto. Empezamos con la idea de mantener el 3'55" del primer kilómetro durante el sector pero el sol como ocurre siempre en estos casos nos colocó en su lugar, aún así mantuvimos el 4'05" hasta que apareció Cristian, compañero de equipo, que hizo mejorar nuestro parcial en el kilómetro 4 en unos segundos y que tiró de nosotros en el último kilómetro cuando peor lo estábamos pasando, muchísimas gracias, entrando ambos a meta en 1h 09'55"


Esta claro que la modalidad sprint no esta hecha para nosotros aunque siempre vayamos de menos a mas, somos conscientes que en 25 kilómetros es imposible recuperar todo el tiempo perdido en el agua y a los hechos nos remitimos: Salida del agua posición 160 posición final 75. 

Nuestro espíritu competitivo y la exigencia hacen que no tiremos la toalla por tal de mejorar en el agua y en la distancia, salir de esa zona de confort por tal de mejorar, todo suma, de todo se aprende y cada triatlón no deja de ser una nueva lección mas, como la que nos espera y nos toca preparar tanto física como mentalmente a consciencia para el próximo 25 de Junio una nueva lección de nombre: Triatlón B de Banyoles en la modalidad half, sin duda será la lección mas bonita hasta la fecha, el primero de muchos que nos esperan... encargándonos de que sea un triatlón especial desde mucho antes de su inicio.